Las cartas que escribí

A tod@s nos ha pasado que a veces escribimos cartas o e-mails que nunca enviamos, que no nos atrevemos a enviar, pero que sin embargo el sólo hecho de escribirlas es muy liberador y a veces se puede tornar en un ejercicio creativo muy rico. He notado que el potencial de los blogs, de verter tus pensamientos y sentimientos en un espacio cómo éste, es en el fondo como arrojar un mensaje en una botella al mar. No sabes a quién le llegará, no sabes si será leído si quiera, pero al menos existe la remota posibilidad de que alguien lo lea. Es arrojar algo al espacio y que lo tome quien quiera. Quizá se sienta como tú, quizá lo haga pensar, quizá no. Quién sabe. L@s invito a arrojar esas cartas a nadie en este espacio. Submit o a fornoone.letters@gmail.com

July 10, 2010 8:55 pm

bonito

te vi y me gustaste. es extraño estar escribiendo algo así, definitivamente tienta este hecho anónimo. asi como eres para mi y yo para ti. siempre le pongo color a las cosas y me gusta ser así porque hace que mis ganas de vivir sean mayores, ya que hay momentos en los que me encuentro sin mucho motivo para continuar, lo que sea que esté haciendo aquí. pero yo quería hablar de ti. parezco un poco loca escribiendo acerca de alguien que solo vi de afuera y reojo. pero eres bonito y me gustó tu espalda, y como dabas vueltas buscando algo que hacer, debe ser un poco aburrido trabajar ahí pero te veías bien con ese traje. me fijé en tu espalda y me gustó también, nunca me fijo en las espaldas, por qué ahora si? era como si quisiera guardar tu imagen en mi retina por mucho tiempo más, ya sé que las imágenes se esfuman rápidamente. soy muy tímida y tal vez simplemente mujer chilena, solo quería mirarte fijo mucho rato pero me detenían los pensamientos weones respecto a lo que podrías pensar de mi, una niña que te mira mucho con una cara un poco deseosa y con miedo también. tenías labios bonitos y los ponías como si quisieras hablar con alguien o simplemente no supieras que hacer con ellos tampoco. y aunque me cueste escuchar hice mi máximo esfuerzo para oír como hablabas y dabas instrucciones ayudando a alguien. me gustó tu voz. te veías todo tierno. me fijé en la hora la fecha y el lugar para tener la posibilidad de volver a verte. no sé si lo haga, tal vez si pero cuando llegue allá y te vea que haría? fantaseo un poco sobre ir y saludarte y listo magia, sería mucho más divertido que las cosas fluyeran así, y es triste porque eso depende de nosotros y lo sabemos y aun así seguimos actuando como que no nos gustamos al mirarnos por primera vez y como que no pensamos en quizás qué pasaría si…

como siempre, esa pregunta parece ahogarnos en la lagunita de las posibilidades que podrían ser los caminos que nos llevarían a lo que consideramos que podría hacernos felices, así de enredado hacemos que parezca. finalmente lo que hace la diferencia es tomar una decisión y dar el primer paso, pero cuántos lo hacemos?