No voy a profundizar en el por qué opto por hacer esta suerte de carta, ni menos por qué en este momento (teniendo en cuenta el tiempo que ha pasado). Si fuera un poco más corajudo te lo mandaría al correo o como mensaje al facebook; pero como no lo soy, termino haciéndolo por acá (si, empecé a justificar un poco). En fin. Sólo quiero decirte que de vez en cuando (más de las veces que quisiera) te busco en una red social y miro si cambiaste la foto y me paso mil rollos. Acerca de por qué terminé tan rápido todo y a revisar mentalmente si dentro de esa conversación, ya surrealista, en la que me dijiste que querías estar solo, te deje en claro que te quería. Me temo que no. Me temo que también fui un poco idiota al no contestar que yo también te amaba cuando me lo dijiste; y es que si, a pesar de que fue muy poco el tiempo en que estuvimos juntos, fuiste todo lo que buscaba en alguien y sí, me sentía feliz cada vez que me llamabas y sí, me divertía mandarte un mensaje gracioso y sí, empezaba a despegarme de la tierra más de lo habitual cuando pensaba en ti.
Me da rabia lo que pasó, no sé, a veces siento que estábamos en momentos incorrectos, que a pesar de que éramos demasiado compatibles no pudimos callar nuestros monstruos internos y tomar las cosas con más calma. Quizás para ti fui una relación más, pasajera, que no duró mucho, pero para mí fuiste realmente importante. Créeme que a pesar de todo, que cuando hablo con mis amigos de relaciones pasadas, nunca puedo tratarte como una gran mierda, porque jamás lo fuiste del todo, siempre estuviste cuando te necesité y me apoyaste en momentos muy desagradables.
Cuando nos vimos en ese carrete y me mirabas con cara de cordero enfermo con Gepe de fondo me daban ganas de mandar todo a la mierda y decirte que aún estaba dispuesto a comenzar de nuevo. Te viste súper loser en toda la noche y me dijiste con cara de pena que no contabas nada nuevo (lo cierto es que yo tampoco cuento demasiado). Por mi parte, pareció que me importabas una soberana raja, cuando la verdad me moría porque me dieras un abrazo o porque hicieras una broma fome.
Si estás con alguien en serio te deseo lo mejor, ojalá sea alguien especial, que tenga tu edad y que cumpla con todos los requisitos que las convenciones exigen para ser felices. Ojalá algún día podamos reencontrarnos y que esta vez estemos más maduros ambos, porque aunque suene repetido, de verdad sé que nos conocimos antes, y quizás nos seguiremos topando en esta vida o en otra.
Si me hablas yo te hablo; porque me muero de entusiasmo.